martes, 29 de noviembre de 2011

El ozono, su formación en la atmósfera como resultado de la combustión de hidrocarburos. Su efecto sobre la salud.

El ozono

Es entre los oxidantes fotoquímicos presentes en el aire el de mayor importancia, el mejor estudiado y cuyos efectos son mejor comprendidos (1). Históricamente el término "oxidante fotoquímico" ha definido aquellos contaminantes atmosféricos (ozono, nitrato de peroxoacetilo, dióxido de nitrógeno, etc.) que son productos de reacciones fotoquímicas y capaces de oxidar al ión ioduro en solución neutra (2).
La concentración natural del ozono sobre la superficie terrestre aparece referida entre límites de 0.010 y 0.050 ppm (partos por millón en volumen) que reflejan distintas situaciones (3, 4, 5). Su concentración en áreas urbanas y en áreas rurales de continentes industrializados es mayor que la encontrada en regiones apartadas de la actividad antropogénica (6). En los últimos años se ha observado un aumento en su concentración debido a la intensificación de esas actividades (industriales, agrícolas, generación de energía, quemado de bosques). La literatura refiere que en regiones europeas el nivel actual duplica al conocido hace un siglo (7). Y en algunos lugares de Estados Unidos se han registrado episodios con concentraciones del orden de 0.200 pprn (8, 9).
EFECTOS DEL OZONO
La concentración de ozono cerca de la superficie es muy importante por sus efectos adversos en el género humano, en la vegetación y en materiales no biológicos:
a) Efectos sobre la salud humana. La exposición al ozono causa irritación de las mucosas, enfermedades respiratorias y reducción de la resistencia a las infecciones. Se indica que los primeros efectos sobre el hombre aparecen cuando su concentración alcanza a alrededor de 0.100 ppm.
Para proteger la salud pública de la contaminación del ozono se han establecido estándares que especifican distintos límites, desde 0.060 ppm para 1 hora de exposición (World Health Organization) a 0.120 ppm a no ser excedido más de un día por año (United States Environmental Protection Agency, EPA) (2, 4, 10).
b) Efectos sobre la vegetación. Las plantas son más sensibles aún y pueden observarse daños en algunas especies a concentraciones de 0.040 ppm.
El daño en la vegetación se manifiesta por un deterioro visible en las hojas y reducción en el crecimiento, floración y cosechas. Se admite que el elevado nivel de ozono en algunas áreas rurales es el responsable de pérdidas cuantiosas en cosechas y del daño observado en florestas de Europa y Estados Unidos (6). La acción sobre la salud humana y la vegetación continúa siendo objeto de una intensa investigación. Así, un suplemento publicado por la EPA abarcando el periodo 1986-89 revisa casi un millar de trabajos sobre el tema (11).
c) Daños sobre materiales no biológicos. Es de gran importancia práctica y económica la acción del ozono sobre materiales susceptibles a deterioro por oxidación. Ellos incluyen elastómeros (caucho natural y ciertos polímeros sintéticos), fibras textiles, colorantes y en menor extensión pinturas.
Estos efectos han sido muy estudiados y se ha usado diversos antioxidantes u otros medios de protección para reducir la velocidad del ataque. Medidas protectivas que significan un costo adicional de estos productos (1).
Además de estos efectos ambientales que dependen de su concentración en la superficie terrestre, el ozono también actúa como un gas invernadero, o sea que absorbe radiación infrarroja emitida por la Tierra. Duplicando la concentración de ozono troposférico la temperatura podría incrementar alrededor de 1°C. Este efecto radiante depende de la masa total de ozono en toda la troposfera (4, 12).
En Estados Unidos el mecanismo establecido en la Ley del Aire Limpio (Clean Air Act) del año 1970, para asegurar la calidad del aire, falló notablemente en controlar el ozono en gran parte del país. Después de dos décadas de aplicación, y a pesar de los severos controles impuestos a las emisiones de fuentes estacionarias y móviles, un centenar de áreas urbanas que incluyen alrededor de la mitad de la población habían excedido el límite de 0.120 ppm (10).
FORMACIÓN DE OZONO
El ozono suele ser referido como un contaminante secundario ya que por lo común no es vertido directamente a la atmósfera sino que se forma a partir de contaminantes primarios (precursores) a través de reacciones provocadas por la luz solar.
La concentración de ozono en el aire ambiente es el resultado neto de una gran diversidad de procesos atmosféricos que incluyen su producción fotoquímica a partir de otros contaminantes primarios, su transporte a otras regiones, la intrusión en la troposfera de aire estratosférico rico en ozono y su destrucción en la atmósfera (por fotolisis o reacción química) o sobre la superficie terrestre (por deposición sobre superficies reactivas biológicas o no, tales como vegetación, suelo o ciertos polímeros)

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